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viernes, 11 de agosto de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXIX




2006-03-31 12:49:27
Alexander recupera su postura de tranquilidad y contesta:

“Sabe, Mortimer, de antemano conozco su historia y el alma de la que tanto habla ya no le pertenece a usted. Sabrá que a cambio de esos dos favores tenían que venir dos pagas para mi padre, una de ella fue su amada mujer y la otra fue su propia alma. No me interesa trabajar como un sirviente para su merced, recuerde que el juego no es lo que me corresponde, ya se me hacia muy extraña la aparición repentina de mi hermano. Es verdad que Clara me interesa pero, como usted se habrá dado cuenta, el mocoso es solamente un señuelo para perturbar la bondad innata de cualquiera y entonces tener dos por el precio de uno, o tal vez tres o cuatro. Todo se conecta mi estimado Mortimer, confórmese con las reparaciones a sus locales y si necesita mi asistencia solo dígalo, hay muchas cosas que puede ofrecer a cambio de un favor mío, lo que sea por un viejo amigo de mi padre.”

Alexander sonríe de una manera picaresca y baja la vos

“Eso es, si aun recuerda la segunda parte de la historia”


2006-04-01 09:43:24
Mortimer... preparativos
-Alex, creo que a tu padre no le gustaría un enfrentamiento entre los dos. Dejemos esto en un empate. Solo un consejo... sinceramente de amigo. No necesitas ningún señuelo para acercarte a Clarita. Solo tienes que ser el que fuíste aquella noche que la viste por vez primera. No le hagas daño... estaré vigilandote.
-Eso no parece un consejo de amigo... además yo no necesito consejos...
-Pero igual, te doy dos por el precio de uno. Antes no eras tan soberbio... y no sabes, que no necesitas llevarte almas de gente pura y buena. Puedes usar tu poder, para tener almas como las nuestras, que no valen demasiado...
-Lo pensaré... y tú piensa en lo que te dije: "la segunda parte de la historia"
Dicho esto, literalmente, Alexander se esfuma.
("Tengo que averiguar si Alvarito encontró a esas personas, y de paso ver a la doctora")
-Clarita, Clarita. Ven muchacha, estás pálida. Toma una copa de brandy...
-No, por favor.
-Clara, necesito que esta noche te hagas cargo del bar. No vamos a estar ni Alvarito, ni Sam, ni Slim, ni Pestolazzi y, creo que tampoco Brunelli...
-¿Y Alexander?
-No temas. Tu hazte cargo, no va a molestarte...
-Pero el niño-La voz de Clara sonaba angustiada, y no era un cascabel-¿Que va a pasar con él?
-Clara, ¿Me guardas un secreto?-Mortimer bajo al voz, a casi inaudible-Aunque tu no lo creas, queda algo de humano en Alexander... puede darnos una sorpresa. Ten fé.



2006-04-01 15:10:20
La atribulada Clara busca ánimo para enfrentar quedarse sola en el bar

Clara se queda cabizbaja tomando el brandy que le ofreciera Mortimer. En realidad se siente muy asustada, pero lo que es peor, por primera vez no sabe qué hacer.
Está bien que el cura de la capilla de aquí a dos calles, ay, por qué no tendrá cura y capilla el Hotel, menos mal que llevé el crucifijo y el rosario de mi Primera Comunión, y para más, una cruz más grandota que me olvidé que tenía, y los ha bendecido a todos. Y que hasta que no me cambien de nuevo al Comedor, el empleo tengo que cuidarlo, no me queda otra que obedecer. Y yo, que estaba por adoptar un niño... ¡Jesús! ¡Cómo se complican las cosas! Que no me quito ninguno de los crucifijos ni loca. ¿Pero quedarme sola acá? ¿Por qué yo, sola? ¿No suena sospechoso? Primero la propuesta de Alexander, y ahora Mortimer que me deja a cargo,que me deja sola. Que tenga fe, sí que es gracioso, pero fe en las tinieblas, me ha de querer decir,uno parece peor que el otro, y a mí esas cosas no me gustan ni medio. Esto es de no confiar. No, si yo digo que no sé en quién creer. Morti se trae lo suyo. Y ahora, a cualquiera que vea le imagino cuernos y cola. Si al mismo cura, mientras no me veía le sacudí un poco de agua bendita que me traía de la entrada.
Las mujeres me tranquilizan un poco más, aunque no sé, no tiene sentido, si el mal no tiene forma, toma forma para presentarse, si bien me acuerdo de cuando iba al colegio de las monjas. Y yo me mataba de la risa. ¡Ja! ¡Reíte ahora, Clarita!
Bueno, ya, ya. Que no le has dicho que sí al pálido de pelo negro, y sí, te trajiste elementos bendecidos. Dios me tiene que ayudar. Tranquila, Clara, tranquila. En alguien tendrás que creer, y cuando puedas contar esto y sentirte acompañada en tu miedo las cosas cambiarán. ¡Vamos! Otro brandicito, y a encontrar a la Clarita de siempre. ¡ Por lo menos, a intentarlo, caramba!



2006-04-01 21:41:47
Rodrigo llega al bar con su atuendo de trabajo con una charola en la mano, encuentra el bar vacío con una asustada Clara en la barra, se acerca y saluda con su típica sonrisa picarona.

“Que hay, traigo botana para los clientes pero pues no hay nadie así que creo que para que no se enoje el jefe me los tendré que comer yo, ¿gustas?”

Clara no contesta

“Fíjate que empecé a trabajar aquí como un pinche mesero o un mesero pinche, no se, pero así me dice el chef, pinche por aquí, pinche por aca. A mi se me hace que me esta mentando la madre, pero bueno, estas galletitas con esas bolitas negras se ven buenas, ¿de veras no quieres una?”

Clara le mira y dice que no con la cabeza, el joven se encoge de hombros y se mete una de las botanas a la boca

“Están ricas estas bolitas, ¿Cómo se llamaran?”

“Es caviar” dice Clara

“caviar… pues que buen caviar.” Rodrigo devora toda la botana de la charola y sonríe satisfecho, “¿de que estará hecho?” pregunta “¿tu sabes?”

En la cara de la mujer se dibuja una pequeña sonrisa “son huevos de pescado”

Rodrigo se queda boquiabierto al escuchar esto y sale corriendo hacia el baño de hombres…




2006-03-31 11:02:02
Mortimer... o como tratar de volver a ser humano
-Alexander, mi querido amigo-La voz suena tranquila. Con la tranquilidad que precede a las tormentas-Estas distrayendo a mi empleada. ¡Clara! ¡Vete ya! Hay clientes que esperan...
Clara asiente, y se aleja.
-Bueno, Alex, creo que tú y yo tenemos algo de que hablar...
-No lo creo... a menos que su alma este a la venta...
-No, no, no... mi querido Alexander. Parece que estás muy cambiado, desde que pasabas horas penando en al barra de mi bar. Parece que algo a cambiado en tu... ¿vida?... ahora ¿Estas vivo?
-¡Se está burlando de mi!
-No Alex, no me burlo. Es más, me caías simpático muchacho. Estaba dispuesto a jugar en una partida de pócker tu alma y la mía. Total, ya lo había hecho en una ocasión. Y gané... pero, perdí. Hace muchos años, en un pueblito pérdido (en Marruecos) jugué una partida con tu padre.
Alexander empalidece notablemente.
-Le gané a los naipes, y el me otorgó un par de favores. Habrás visto que bebo constantemente, y no me embriago. Ese es solo uno de los dones que me otorgó. A cambio... tuve que renunciar a la mujer que amaba. De todas maneras, fué lo mejor para ella; y tal vez... para mi.
-No me interesan sus historias, solo me interesa Clara, o el niño... o usted.
-Alex, tu no lo sabes, pero casi somos hermanos-Se rió socarronamente-Tu padre estuvo espléndido conmigo, solo que yo de alguna manera también le sirvo a Él ¿Comprendes?
-¿Tu perteneces a...?
-En cierta forma. Te hago una propuesta. Para al apertura del nuevo casino, iba a jugar una partida con Don Sata, pero por lo visto, no está a mi altura. ¿Que opinas de hacer la partida entre tú y yo? Estarían tres almas en juego, para ti. El niño, Clara y yo...
-Si... y usted ¿Que gana?
-Estarías a mi servicio, como cuándo estabas castigado por tu padre...
Las últimas palabras de Mortimer, hicieron palidecer aún más a Alexander. De solo recordar su estado anterior, tembló de ira.
-¿Usted como supo esto?
-Tengo mis contactos, ahí.
Dijo Mortimer, mientras señalaba con el índice el piso.

2006-03-31 12:49:27
Alexander recupera su postura de tranquilidad y contesta:

“Sabe, Mortimer, de antemano conozco su historia y el alma de la que tanto habla ya no le pertenece a usted. Sabrá que a cambio de esos dos favores tenían que venir dos pagas para mi padre, una de ella fue su amada mujer y la otra fue su propia alma. No me interesa trabajar como un sirviente para su merced, recuerde que el juego no es lo que me corresponde, ya se me hacia muy extraña la aparición repentina de mi hermano. Es verdad que Clara me interesa pero, como usted se habrá dado cuenta, el mocoso es solamente un señuelo para perturbar la bondad innata de cualquiera y entonces tener dos por el precio de uno, o tal vez tres o cuatro. Todo se conecta mi estimado Mortimer, confórmese con las reparaciones a sus locales y si necesita mi asistencia solo dígalo, hay muchas cosas que puede ofrecer a cambio de un favor mío, lo que sea por un viejo amigo de mi padre.”

Alexander sonríe de una manera picaresca y baja la vos

“Eso es, si aun recuerda la segunda parte de la historia”

2006-04-01 09:43:24
Mortimer... preparativos
-Alex, creo que a tu padre no le gustaría un enfrentamiento entre los dos. Dejemos esto en un empate. Solo un consejo... sinceramente de amigo. No necesitas ningún señuelo para acercarte a Clarita. Solo tienes que ser el que fuíste aquella noche que la viste por vez primera. No le hagas daño... estaré vigilandote.
-Eso no parece un consejo de amigo... además yo no necesito consejos...
-Pero igual, te doy dos por el precio de uno. Antes no eras tan soberbio... y no sabes, que no necesitas llevarte almas de gente pura y buena. Puedes usar tu poder, para tener almas como las nuestras, que no valen demasiado...
-Lo pensaré... y tú piensa en lo que te dije: "la segunda parte de la historia"
Dicho esto, literalmente, Alexander se esfuma.
("Tengo que averiguar si Alvarito encontró a esas personas, y de paso ver a la doctora")
-Clarita, Clarita. Ven muchacha, estás pálida. Toma una copa de brandy...
-No, por favor.
-Clara, necesito que esta noche te hagas cargo del bar. No vamos a estar ni Alvarito, ni Sam, ni Slim, ni Pestolazzi y, creo que tampoco Brunelli...
-¿Y Alexander?
-No temas. Tu hazte cargo, no va a molestarte...
-Pero el niño-La voz de Clara sonaba angustiada, y no era un cascabel-¿Que va a pasar con él?
-Clara, ¿Me guardas un secreto?-Mortimer bajo al voz, a casi inaudible-Aunque tu no lo creas, queda algo de humano en Alexander... puede darnos una sorpresa. Ten fé.


2006-04-01 15:10:20
La atribulada Clara busca ánimo para enfrentar quedarse sola en el bar

Clara se queda cabizbaja tomando el brandy que le ofreciera Mortimer. En realidad se siente muy asustada, pero lo que es peor, por primera vez no sabe qué hacer.
Está bien que el cura de la capilla de aquí a dos calles, ay, por qué no tendrá cura y capilla el Hotel, menos mal que llevé el crucifijo y el rosario de mi Primera Comunión, y para más, una cruz más grandota que me olvidé que tenía, y los ha bendecido a todos. Y que hasta que no me cambien de nuevo al Comedor, el empleo tengo que cuidarlo, no me queda otra que obedecer. Y yo, que estaba por adoptar un niño... ¡Jesús! ¡Cómo se complican las cosas! Que no me quito ninguno de los crucifijos ni loca. ¿Pero quedarme sola acá? ¿Por qué yo, sola? ¿No suena sospechoso? Primero la propuesta de Alexander, y ahora Mortimer que me deja a cargo,que me deja sola. Que tenga fe, sí que es gracioso, pero fe en las tinieblas, me ha de querer decir,uno parece peor que el otro, y a mí esas cosas no me gustan ni medio. Esto es de no confiar. No, si yo digo que no sé en quién creer. Morti se trae lo suyo. Y ahora, a cualquiera que vea le imagino cuernos y cola. Si al mismo cura, mientras no me veía le sacudí un poco de agua bendita que me traía de la entrada.
Las mujeres me tranquilizan un poco más, aunque no sé, no tiene sentido, si el mal no tiene forma, toma forma para presentarse, si bien me acuerdo de cuando iba al colegio de las monjas. Y yo me mataba de la risa. ¡Ja! ¡Reíte ahora, Clarita!
Bueno, ya, ya. Que no le has dicho que sí al pálido de pelo negro, y sí, te trajiste elementos bendecidos. Dios me tiene que ayudar. Tranquila, Clara, tranquila. En alguien tendrás que creer, y cuando puedas contar esto y sentirte acompañada en tu miedo las cosas cambiarán. ¡Vamos! Otro brandicito, y a encontrar a la Clarita de siempre. ¡ Por lo menos, a intentarlo, caramba!



2006-04-01 21:41:47
Rodrigo llega al bar con su atuendo de trabajo con una charola en la mano, encuentra el bar vacío con una asustada Clara en la barra, se acerca y saluda con su típica sonrisa picarona.

“Que hay, traigo botana para los clientes pero pues no hay nadie así que creo que para que no se enoje el jefe me los tendré que comer yo, ¿gustas?”

Clara no contesta

“Fíjate que empecé a trabajar aquí como un pinche mesero o un mesero pinche, no se, pero así me dice el chef, pinche por aquí, pinche por aca. A mi se me hace que me esta mentando la madre, pero bueno, estas galletitas con esas bolitas negras se ven buenas, ¿de veras no quieres una?”

Clara le mira y dice que no con la cabeza, el joven se encoge de hombros y se mete una de las botanas a la boca

“Están ricas estas bolitas, ¿Cómo se llamaran?”

“Es caviar” dice Clara

“caviar… pues que buen caviar.” Rodrigo devora toda la botana de la charola y sonríe satisfecho, “¿de que estará hecho?” pregunta “¿tu sabes?”

En la cara de la mujer se dibuja una pequeña sonrisa “son huevos de pescado”

Rodrigo se queda boquiabierto al escuchar esto y sale corriendo hacia el baño de hombres…

2006-04-03 15:10:52
Pestolazzi habla a solas con Mórtimer y observa el trajín que hay en el bar

Pestolazzi quiere darle el recado a Mórtimer de que ya ha dejado el pedido de material en Cacho's. Por si falta algo.

-¿Para cuando la excursión, amigo Mórtimer?

Mientras observa la inquietud de Clarita Alegría por quedarse sola, sin el apoyo de otras damas y las confidencias que hace sobre el anuncio que le han propuesto para animar a los huéspedes a comer. Pestolazzi se acuerda que lleva horas sin echarse un bocado a la boca. El no es como Brunelli, que come un ternero por los pies. Observa que Mórtimer y Alexander traman algo esotérico, pero a él no le van esas cosas. Prefiere una aventura peligrosa a quedarse solo en su cuarto, pensando en su alma.

Clarita le pregunta por Alvarito. Hace tiempo que no sabe de él. Como si se lo hubieran llevado los demonios. Pestolazzi se alegraría de que así fuera, pero piensa que más bien él es el demonio que está tramando algo en la sombra.



2006-04-03 19:43:19
Mortimer, extraños encuentros cercanos
-Pestolazzi...ptsssss... Pestolazzi, escuche pase por detrás de la barra, le dejé un emparedado y un vaso de vino tinto. Después preparé todo en el garaje del hotel, y junte la tropa. Primero voy a ver si la doctora Norma, encontró las personas que buscaba.
Mortimer, con un vaso de vino tinto en su mano, se queda mirando una extraña escena.
Un tipo con cara de idiota, sentado en la barra, hablando con su zapato. Y detrás de los maceteros de la entrada, escondido tras las palmas, un sujeto de uniforme, delgado, con un bigote finito y un monóculo haciendo equilibrio en su ojo derecho.
-¡Disculpe!
El tipo pega un respingo, mientras grita:
-Scheiße! Dieser Scare!
-¿Señor...?
-Sigfrido... me llamo Sigfrido...
-¿Deseaba algo?
-Noggg.... ¿heeerrrrrr?...
-Mortimer... este es mi bar.
-A clagrrrro... herr Morgtimeeeerrr, no necesito nada, solo estoy esperando a Shmarrrtgg...
Y señala a la barra, dónde está el tipo con el zapato en al oreja.
-No soy huésgggpeeed... solo un pasagjeeerro.
Mortimer vuelve al cabeza de nuevo hacia la barra, y el tipo se ha ido... excepto su zapato.
Lo toma, en sus manos y mira en dirección de Sigfrido. ¡Desaparecio!
-Disculpe... eso me pertenece.
La mujer toma ell zapato, de las manos de Mortimer.
-¿Es suyo? ¿señorita...?
-Noventa y nueve...
-Le pregunté el nombre, no al edad...
-¡Esa fué una broma bastante tonta! Si tanto le importan los nombres, digame Bárbara.
-Bárbara, haces honor a tu nombre.
-Eso me gusto más...
Mortimer, entonces le dice:
-No me digas que buscas a Smart.
-Busco a Smart...
-¡Ay, muchacha!... te dije que no me lo dijeras...
Y Bárbara noventa y nueve se pierde, por al puerta de entrada.
(Mejor veo si puedo encontrar a Norma, y luego me voy a la Aduana)



2006-03-31 11:02:02
Mortimer... o como tratar de volver a ser humano
-Alexander, mi querido amigo-La voz suena tranquila. Con la tranquilidad que precede a las tormentas-Estas distrayendo a mi empleada. ¡Clara! ¡Vete ya! Hay clientes que esperan...
Clara asiente, y se aleja.
-Bueno, Alex, creo que tú y yo tenemos algo de que hablar...
-No lo creo... a menos que su alma este a la venta...
-No, no, no... mi querido Alexander. Parece que estás muy cambiado, desde que pasabas horas penando en al barra de mi bar. Parece que algo a cambiado en tu... ¿vida?... ahora ¿Estas vivo?
-¡Se está burlando de mi!
-No Alex, no me burlo. Es más, me caías simpático muchacho. Estaba dispuesto a jugar en una partida de pócker tu alma y la mía. Total, ya lo había hecho en una ocasión. Y gané... pero, perdí. Hace muchos años, en un pueblito pérdido (en Marruecos) jugué una partida con tu padre.
Alexander empalidece notablemente.
-Le gané a los naipes, y el me otorgó un par de favores. Habrás visto que bebo constantemente, y no me embriago. Ese es solo uno de los dones que me otorgó. A cambio... tuve que renunciar a la mujer que amaba. De todas maneras, fué lo mejor para ella; y tal vez... para mi.
-No me interesan sus historias, solo me interesa Clara, o el niño... o usted.
-Alex, tu no lo sabes, pero casi somos hermanos-Se rió socarronamente-Tu padre estuvo espléndido conmigo, solo que yo de alguna manera también le sirvo a Él ¿Comprendes?
-¿Tu perteneces a...?
-En cierta forma. Te hago una propuesta. Para al apertura del nuevo casino, iba a jugar una partida con Don Sata, pero por lo visto, no está a mi altura. ¿Que opinas de hacer la partida entre tú y yo? Estarían tres almas en juego, para ti. El niño, Clara y yo...
-Si... y usted ¿Que gana?
-Estarías a mi servicio, como cuándo estabas castigado por tu padre...
Las últimas palabras de Mortimer, hicieron palidecer aún más a Alexander. De solo recordar su estado anterior, tembló de ira.
-¿Usted como supo esto?
-Tengo mis contactos, ahí.
Dijo Mortimer, mientras señalaba con el índice el piso.

2006-03-31 12:49:27
Alexander recupera su postura de tranquilidad y contesta:

“Sabe, Mortimer, de antemano conozco su historia y el alma de la que tanto habla ya no le pertenece a usted. Sabrá que a cambio de esos dos favores tenían que venir dos pagas para mi padre, una de ella fue su amada mujer y la otra fue su propia alma. No me interesa trabajar como un sirviente para su merced, recuerde que el juego no es lo que me corresponde, ya se me hacia muy extraña la aparición repentina de mi hermano. Es verdad que Clara me interesa pero, como usted se habrá dado cuenta, el mocoso es solamente un señuelo para perturbar la bondad innata de cualquiera y entonces tener dos por el precio de uno, o tal vez tres o cuatro. Todo se conecta mi estimado Mortimer, confórmese con las reparaciones a sus locales y si necesita mi asistencia solo dígalo, hay muchas cosas que puede ofrecer a cambio de un favor mío, lo que sea por un viejo amigo de mi padre.”

Alexander sonríe de una manera picaresca y baja la vos

“Eso es, si aun recuerda la segunda parte de la historia”

2006-04-01 09:43:24
Mortimer... preparativos
-Alex, creo que a tu padre no le gustaría un enfrentamiento entre los dos. Dejemos esto en un empate. Solo un consejo... sinceramente de amigo. No necesitas ningún señuelo para acercarte a Clarita. Solo tienes que ser el que fuíste aquella noche que la viste por vez primera. No le hagas daño... estaré vigilandote.
-Eso no parece un consejo de amigo... además yo no necesito consejos...
-Pero igual, te doy dos por el precio de uno. Antes no eras tan soberbio... y no sabes, que no necesitas llevarte almas de gente pura y buena. Puedes usar tu poder, para tener almas como las nuestras, que no valen demasiado...
-Lo pensaré... y tú piensa en lo que te dije: "la segunda parte de la historia"
Dicho esto, literalmente, Alexander se esfuma.
("Tengo que averiguar si Alvarito encontró a esas personas, y de paso ver a la doctora")
-Clarita, Clarita. Ven muchacha, estás pálida. Toma una copa de brandy...
-No, por favor.
-Clara, necesito que esta noche te hagas cargo del bar. No vamos a estar ni Alvarito, ni Sam, ni Slim, ni Pestolazzi y, creo que tampoco Brunelli...
-¿Y Alexander?
-No temas. Tu hazte cargo, no va a molestarte...
-Pero el niño-La voz de Clara sonaba angustiada, y no era un cascabel-¿Que va a pasar con él?
-Clara, ¿Me guardas un secreto?-Mortimer bajo al voz, a casi inaudible-Aunque tu no lo creas, queda algo de humano en Alexander... puede darnos una sorpresa. Ten fé.


2006-04-01 15:10:20
La atribulada Clara busca ánimo para enfrentar quedarse sola en el bar

Clara se queda cabizbaja tomando el brandy que le ofreciera Mortimer. En realidad se siente muy asustada, pero lo que es peor, por primera vez no sabe qué hacer.
Está bien que el cura de la capilla de aquí a dos calles, ay, por qué no tendrá cura y capilla el Hotel, menos mal que llevé el crucifijo y el rosario de mi Primera Comunión, y para más, una cruz más grandota que me olvidé que tenía, y los ha bendecido a todos. Y que hasta que no me cambien de nuevo al Comedor, el empleo tengo que cuidarlo, no me queda otra que obedecer. Y yo, que estaba por adoptar un niño... ¡Jesús! ¡Cómo se complican las cosas! Que no me quito ninguno de los crucifijos ni loca. ¿Pero quedarme sola acá? ¿Por qué yo, sola? ¿No suena sospechoso? Primero la propuesta de Alexander, y ahora Mortimer que me deja a cargo,que me deja sola. Que tenga fe, sí que es gracioso, pero fe en las tinieblas, me ha de querer decir,uno parece peor que el otro, y a mí esas cosas no me gustan ni medio. Esto es de no confiar. No, si yo digo que no sé en quién creer. Morti se trae lo suyo. Y ahora, a cualquiera que vea le imagino cuernos y cola. Si al mismo cura, mientras no me veía le sacudí un poco de agua bendita que me traía de la entrada.
Las mujeres me tranquilizan un poco más, aunque no sé, no tiene sentido, si el mal no tiene forma, toma forma para presentarse, si bien me acuerdo de cuando iba al colegio de las monjas. Y yo me mataba de la risa. ¡Ja! ¡Reíte ahora, Clarita!
Bueno, ya, ya. Que no le has dicho que sí al pálido de pelo negro, y sí, te trajiste elementos bendecidos. Dios me tiene que ayudar. Tranquila, Clara, tranquila. En alguien tendrás que creer, y cuando puedas contar esto y sentirte acompañada en tu miedo las cosas cambiarán. ¡Vamos! Otro brandicito, y a encontrar a la Clarita de siempre. ¡ Por lo menos, a intentarlo, caramba!



2006-04-01 21:41:47
Rodrigo llega al bar con su atuendo de trabajo con una charola en la mano, encuentra el bar vacío con una asustada Clara en la barra, se acerca y saluda con su típica sonrisa picarona.

“Que hay, traigo botana para los clientes pero pues no hay nadie así que creo que para que no se enoje el jefe me los tendré que comer yo, ¿gustas?”

Clara no contesta

“Fíjate que empecé a trabajar aquí como un pinche mesero o un mesero pinche, no se, pero así me dice el chef, pinche por aquí, pinche por aca. A mi se me hace que me esta mentando la madre, pero bueno, estas galletitas con esas bolitas negras se ven buenas, ¿de veras no quieres una?”

Clara le mira y dice que no con la cabeza, el joven se encoge de hombros y se mete una de las botanas a la boca

“Están ricas estas bolitas, ¿Cómo se llamaran?”

“Es caviar” dice Clara

“caviar… pues que buen caviar.” Rodrigo devora toda la botana de la charola y sonríe satisfecho, “¿de que estará hecho?” pregunta “¿tu sabes?”

En la cara de la mujer se dibuja una pequeña sonrisa “son huevos de pescado”

Rodrigo se queda boquiabierto al escuchar esto y sale corriendo hacia el baño de hombres…

2006-04-03 15:10:52
Pestolazzi habla a solas con Mórtimer y observa el trajín que hay en el bar

Pestolazzi quiere darle el recado a Mórtimer de que ya ha dejado el pedido de material en Cacho's. Por si falta algo.

-¿Para cuando la excursión, amigo Mórtimer?

Mientras observa la inquietud de Clarita Alegría por quedarse sola, sin el apoyo de otras damas y las confidencias que hace sobre el anuncio que le han propuesto para animar a los huéspedes a comer. Pestolazzi se acuerda que lleva horas sin echarse un bocado a la boca. El no es como Brunelli, que come un ternero por los pies. Observa que Mórtimer y Alexander traman algo esotérico, pero a él no le van esas cosas. Prefiere una aventura peligrosa a quedarse solo en su cuarto, pensando en su alma.

Clarita le pregunta por Alvarito. Hace tiempo que no sabe de él. Como si se lo hubieran llevado los demonios. Pestolazzi se alegraría de que así fuera, pero piensa que más bien él es el demonio que está tramando algo en la sombra.



2006-04-03 19:43:19
Mortimer, extraños encuentros cercanos
-Pestolazzi...ptsssss... Pestolazzi, escuche pase por detrás de la barra, le dejé un emparedado y un vaso de vino tinto. Después preparé todo en el garaje del hotel, y junte la tropa. Primero voy a ver si la doctora Norma, encontró las personas que buscaba.
Mortimer, con un vaso de vino tinto en su mano, se queda mirando una extraña escena.
Un tipo con cara de idiota, sentado en la barra, hablando con su zapato. Y detrás de los maceteros de la entrada, escondido tras las palmas, un sujeto de uniforme, delgado, con un bigote finito y un monóculo haciendo equilibrio en su ojo derecho.
-¡Disculpe!
El tipo pega un respingo, mientras grita:
-Scheiße! Dieser Scare!
-¿Señor...?
-Sigfrido... me llamo Sigfrido...
-¿Deseaba algo?
-Noggg.... ¿heeerrrrrr?...
-Mortimer... este es mi bar.
-A clagrrrro... herr Morgtimeeeerrr, no necesito nada, solo estoy esperando a Shmarrrtgg...
Y señala a la barra, dónde está el tipo con el zapato en al oreja.
-No soy huésgggpeeed... solo un pasagjeeerro.
Mortimer vuelve al cabeza de nuevo hacia la barra, y el tipo se ha ido... excepto su zapato.
Lo toma, en sus manos y mira en dirección de Sigfrido. ¡Desaparecio!
-Disculpe... eso me pertenece.
La mujer toma ell zapato, de las manos de Mortimer.
-¿Es suyo? ¿señorita...?
-Noventa y nueve...
-Le pregunté el nombre, no al edad...
-¡Esa fué una broma bastante tonta! Si tanto le importan los nombres, digame Bárbara.
-Bárbara, haces honor a tu nombre.
-Eso me gusto más...
Mortimer, entonces le dice:
-No me digas que buscas a Smart.
-Busco a Smart...
-¡Ay, muchacha!... te dije que no me lo dijeras...
Y Bárbara noventa y nueve se pierde, por al puerta de entrada.
(Mejor veo si puedo encontrar a Norma, y luego me voy a la Aduana)



2006-04-04 13:14:52
Pestolazzi quiere saber los planes de Mórtimer, pero éste anda siempre pensando en las damas

Pestolazzi agradece el detalle de Mórtimer, lleva horas sin probar bocado. A veces se olvida de comer, pero ahora las tripas rugen como una carraca. Le gustaría saber algo más de la expedición a las aduanas, pero Mórtimer guarda el plan con sabia precaución. Dice el refrán popular que secreto de dos deja de ser secreto. No obstante Pestolazzi insiste:

-Oiga Mórtimer. Me gustaría saber qué se trae entre manos y quiénes vamos a formar parte de la expedición. A mi particularmente me gustaría que Clarita Alegría nos acompañara, con un disfraz de cat-woman, todo de negro y muy bien enmascarada. Creo que Iñaki y Rodrigo nos traerán bocadillos y tal vez se apunten. Rezo porque Slim y Sam no se apunten.

"Por cierto. ¿No irá usted armado? Las armas me dan "canguelis" y disculpe por el vocablo, pero es que me voy por la pata abajo en cuanto oigo un disparo. Le he dicho a Cacho que venga, ¿no le importará?

"He creído oír en mi cabeza una voz que me decía que nos estarán vigilando y que ojo con lo que hacemos". Me han dicho que no soy el único que oye voces en su cabeza. Dicen que hay un telépata loco en el Hotel. ¡Que el padre Cañibano nos confiese!

"Tengo las cuerdas, las medias para la cabeza, unos sacos fuertes de nylon y un poco de todo, pero falta el transporte. ¿Cómo vamos a movernos sin ruedas? ¿Es que ya tiene transporte? Si no es así podríamos usar la limusina del chofero Baldomero. ¿Qué le parece?

Pestolazzi acaba el emparedado y pide otro. Da buena cuenta de la botella de vieno y termina echándose un sueñecito.[/ size]









sábado, 8 de julio de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXVIII

      


2006-03-29 14:45:49
Perdón. No activé a mi personaje. Ya charlaré con ustedes tomando unas cañitas, pero en otro momento.

Saludos, señores. 


2006-03-29 21:42:34
Alexander se acomoda un poco la corbata, le da un trago a su whisky y extiende su mano.

“Bienvenido a bordo, Juanito” dice y saca una hoja de su saco y una pluma del bolsillo de su camisa. “Ahora solo tienes que poner tu nombre donde esta la equis” el pequeño firma y el joven sonríe maliciosamente. “Bien, muchacho, ahora eres mi secretario oficial. Ven, tenemos mucho que hacer y el tiempo se nos va acabando”

El joven se levanta, deja un billete en la barra y se va con Juanito a su lado.

“Desde entonces tu eres independiente de toda la servidumbre de la guardería, pero tienes aun mucho que aprender sobre este oficio, por lo pronto tenemos que buscarte ropa mas adecuada al oficio que te he encomendado, te tienes que ver elegante, como todo un gran caballero. Ese suetercillo y esos pantalones no te quedan bien, iremos con una vieja amiga a que te confeccione un buen traje de tu altura.”

Alexander mete su mano a su saco y extrae un pedazo de tiza oscura con la cual dibuja una puerta en una pared del hotel, ante el asombro del niño la puerta se abre y ambos entran a un lugar muy caluroso y lleno de flamas. Una vieja enmienda unos pantalones, sus cabellos son largos y blancos y su rostro esta empapado en arrugas, es jorobada y carece de ojos.

“Alexander, tenia mucho tiempo sin escucharte” dice la vieja con una vos de ultratumba

“En efecto” contesta le joven “he venido para presentar a mi nuevo secretario, creo que necesita que le confeccione un traje, usted sabe, todo buen hombre debe de estar presentable.”

La vieja se acerca a Juanito y pasa sus huesudas y arrugadas manos sobre el rostro del chiquillo, lo mide utilizando solo el tacto.

“Claro, Alex, con gusto le confecciono un traje a su altura, por favor tomen asiento mientras esperan.”

Los dos toman asiento en un sillón que aparece de la nada y Alexander explica mientras la vieja desaparece:

“Veras, Juanito, yo no pertenezco al mundo donde tu perteneces, pero ahora que has firmado nuestro contrato y trabajas para mi, te has vuelto parte de la servidumbre de por aquí, no te preocupes, a ti te toco un buen puesto. Hay muchos que morirían por tener el lugar que tu tienes [dicho esto Alexander suelta una risa maléfica] se todo sobre tu historia y sobre ti Juanito, eres un buen chaval, perfecto para el lugar que ocupas, cuando seas grande y fuerte no habrá poder humano que pueda contra ti, tendrás lo que siempre has soñado, mujeres, fortuna, reconocimiento. Por lo pronto debo de entrenarte y tu debes de poner atención, ser demonio no es solamente quebrar esto, robar lo otro, decirle a aquel que mate, al otro que mienta, no, es un trabajo que requiere de mucha agilidad en todos los aspectos.”

La vieja reaparece con un traje de la altura de los mas grandes diseñadores en las manos y advierte: “quien use este traje deberá de servir a nuestro príncipe durante toda la eternidad.”

Juanito no entiende de lo que la vieja habla y se pone el lustroso atuendo, de pronto, siente como un par de pequeños cuernos salen de su frente, una cola roja aparece también, y unas alitas de demonio engalanan su espalda. En lugar de asustarse, el niño goza de su nueva apariencia. Ahora, mas que nunca, se parece mas a su nuevo ídolo.

Alexander agradece a la vieja que le besa la mano, y de pronto, ambos están en uno de los jardines del hotel, Alexander con una copa de vino en la mano y Juanito con su primer vaso de whisky.

2006-03-30 09:33:11
Mortimer, anochecer de un día agitado
-¡Alvarito! ¡Alvarito! ¡Vamos muchacho! Acomodate la ropa-Lo mira con una sonrisa burlona-No te hagas demasiadas ilusiones con Nina. Es el tipo de mujer que se conforma con las pequeñas cosas de la vida. Un pequeño tapado de visón... un pequeño collar de esmeraldas... una pequeña cuenta corriente... y tú, na das el tipo. ¡Vamos muchacho! A aprovechar esos patines, pasea este cartel por todo el hotel. Cuándo encuentres estas tres personas, las mandas al consultorio de la doctora Norma... ¡Vamos! ¡Ya!
Mortimer ve a Pestolazzi que se aleja, y le dice:
-¡Oiga! un segundo... venga... venga-Otra vez baja la voz gangosa-Primero... se lo que es la soledad, pero mejor no se acerque a la doctora Norma.
-¿Porqué?
-Porque yo se lo pido-Y mientras dice esto, le muestra al culata del arma en su cintura-Esta noche tenemos que hacer un trabajo...
-¿Quiénes?
-Usted y yo, y Slim... y Sam.
-No creo que Slim esté en condiciones...
-Asegurese que lo esté. Dele café negro, una ducha helada y llevelo a tomar aire a alguna plaza.
-Pero... ¿Adónde vamos?
-A la Aduana, tenemos algo que sacar de hay ¿Se recuerda?
-¿Porqué no usar a Alexander?
-Escuche con atención-Mortimer sonaba conspirador-Alexander ya no es el mismo muchacho tímido y quejumbroso, que merodeaba el bar. En un gesto de inusual... como podría decir... ¿bondad?... reparó el bar. Pero no conviene molestarlo por tonterías, ni hacerlo muy seguido. El es más parecido al padre, de lo que piensa. El padre nunca hace nada, sin pedir algo a cambio. Y lo que suele pedir, es muy difícil de cumplir. Hágame caso, solo recurriremos a ellos en caso extremo...
-Si usted lo dice...
-Bien, hasta la noche, vamos a repartirnos las tareas. Yo voy a tratar de conseguir un camión para las mudanzas, tenemos que llevar bultos grandes. Usted consiga: cuerdas de nylon resistentes, rondanas, cinturones de seguridad (para trabajos de altura) zapatos de alpinismo, algunas linternas, guantes de cuero, alicates, barretas y un par de martillos.
-¿Dónde quiere que consiga todo eso?
-Fíjese en el pañol, y si no tiene ¡Encuentrelo como sea! Necesito soluciones, no que me traiga más problemas ¿okey?
-Okey.
-Antes de irse... ¿No me presenta al tipo que lee las mentes? 



2006-03-30 14:29:54
Pestolazzi queda de acuerdo con Mórtimer en conseguir el equipo y se despide.

Pestolazzi no sabe si Mórtimer le propone una subida al Everest, por lo de las cuerdas y toda la parafernalia. Imagina que la tendrán en Cacho's o buscará por ahí. En cuanto al telépata, no cree que Milarepa consiente en nada delictivo. Aunque bien pudiera ser engañado por una causa noble. O puede incluso que el telépata loco, que es anónimo, les asesore telepáticamente. Si bien no se sabe si para bien o para mal.

-Bien, amigo Mórtimer. Yo me encargo de la intendencia, incluso de los bocadillos. Mañana a la misma hora, de noche, y usted manda, que es el que tiene el plan.

2006-03-30 15:07:39
De cómo un encuentro especial cambia el júbilo de Clara para convertirse en algo perturbador

Al oír tan interesante propuesta, acompañada de elogios tan bonitos y respetuosos, Clarita estampa un beso apretado en plena boca de Iñaki, y sale tan aprisa de la cocina, que no le da tiempo a reaccionar.
Quiere contarle a Alvarito sus novedades. Es que Clara es así, una campanita alegre y una apasionada en todo, absolutamente, incondicional, en lo que ustedes piensen.
Ya se imagina en grandes carteles, fotografiada y luciendo algún espléndido modelo sensual, propio de una top model, con un texto que diga, por ejemplo: “y si desea un postre, pregunte por mí”.
En lo que va de la cocina al bar de Mortimer, ya la ha descubierto algún caza estrellas, ha modelado en las revistas más famosas, y firmado un contrato para un par de películas.
-¡Alvarito! –grita-. ¡Alvarito! ¡Noticias excelentes! Tengo que ponerme en contacto con Jhonny, con un fotógrafo, con un publicis...
No puede terminar la palabra. Lo que ve la hace olvidar de su propio entusiasmo. El joven pálido de cabello negro, elegante como el que más está charlando con un niño vestido muy elegante, pero no como niño, y bebiendo algo que no debiera beber un niño.
-¡Mortiiiiiiiiiiiii!!!!! –la voz indignada se le pone aguda-. ¿Estás loco? ¿Cómo le has dado a ese niño un vaso de whisky?
El joven en cuestión, o sea, Alexander, se da vuelta lentamente y le clava los ojos azules, cuya mirada enfría la columna vertebral de Clara.
La pupila parece alargarse como la de un gato, y por un momento, sólo por un momento, hay un reflejo rojo palpitando en la pupila.
Clara retrocede sin sacarle los ojos de encima. Mira al niño. Mira los ojos inquietantes de Alexander.
-Te veo luego, Alvarito...
Y corriendo más rápido que cuando entró, sale sin rumbo, sintiendo que un par de ojos están clavados en su nuca, por mucho que se aleje.


2006-03-31 00:39:45
Clara corre perdida por los pasillos oscuros del hotel, esa mirada no se le borra de la mente. Sigue corriendo perdida y de pronto choca contra una persona que esta de pie mirando por un ventanal.

“Buenas noches, Clara, disculpe el golpe. Permítame ayudarle” dice el hombre que ayuda a la dama a levantarse

“No hay de que disculparse joven, ¿acaso le conozco?”

“Claro que me conoce, nos hemos visto anteriormente por ahí o por allá” dice la figura con una vos burlona.

Clara no distingue a la persona que habla con ella, el recuerdo de la imagen vuelve a su cabeza y sintiendo una extraña confianza en el hombre confiesa lo que le ha pasado:

“Disculpe si sueno a loca, joven, pero he visto algo que me ha dejado impactada. Ese tipo, Alexander, ese tipo no me da muy buena espina.”

“No se preocupe señorita, tal vez es el cansancio de tanto trabajo en el hotel.”

“Puede ser” dice Clara, la luna deja entrar su brillo por una ventana y los ojos azules reaparecen frente a su cara.

“¿Que quieres?” pregunta la asustada mujer

“El hotel es grande, Clara, creo que hay espacio para ambos aquí…”

Clara quiere huir de nuevo pero algo la mantiene en su lugar

“Yo quiero tener una conversación con usted, no se preocupe, mi secretario esta ocupado en estos momentos haciendo su “trabajo” [el joven sonríe]”

“Deja ir al niño, Alexander, el no tiene ninguna culpa de nada”

“De eso quiero hablar, Clara, ¿Qué le parece si llegamos a un trato? Se que el pequeño no merece vivir de esta manera, tomando whisky, en la anarquía absoluta… el se merece unos padres amorosos y una casa bonita…”

“Ve al grano”

“No necesitamos levantar la vos, señorita. Mi propuesta es la siguiente: dejo ir al niño y hago que olvide siquiera que existo en este lugar, incluso puedo hacer que le cause repudio la mención de mi nombre. A cambio tu tomas su lugar…”

Alexander clava sus ojos en los ojos de la desconcertada mujer que no sabe que contestar.

“Puedes ganarte el cielo, Clara, seria un máximo sacrificio por un alma inocente y además puedes tener todo lo que tu quieras trabajando para mi, mientras no aceptes el niño sigue siendo mío, imagínalo siendo mi sirviente por toda la eternidad.”

“Yo... tengo que pensarlo…”

Alexander acierta su mirada e interrumpe:

“El trato esta ahí, Clara, tómalo o déjalo”



Mortimer... o como tratar de volver a ser humano
-Alexander, mi querido amigo-La voz suena tranquila. Con la tranquilidad que precede a las tormentas-Estas distrayendo a mi empleada. ¡Clara! ¡Vete ya! Hay clientes que esperan...
Clara asiente, y se aleja.
-Bueno, Alex, creo que tú y yo tenemos algo de que hablar...
-No lo creo... a menos que su alma este a la venta...
-No, no, no... mi querido Alexander. Parece que estás muy cambiado, desde que pasabas horas penando en al barra de mi bar. Parece que algo a cambiado en tu... ¿vida?... ahora ¿Estas vivo?
-¡Se está burlando de mi!
-No Alex, no me burlo. Es más, me caías simpático muchacho. Estaba dispuesto a jugar en una partida de pócker tu alma y la mía. Total, ya lo había hecho en una ocasión. Y gané... pero, perdí. Hace muchos años, en un pueblito pérdido (en Marruecos) jugué una partida con tu padre.
Alexander empalidece notablemente.
-Le gané a los naipes, y el me otorgó un par de favores. Habrás visto que bebo constantemente, y no me embriago. Ese es solo uno de los dones que me otorgó. A cambio... tuve que renunciar a la mujer que amaba. De todas maneras, fué lo mejor para ella; y tal vez... para mi.
-No me interesan sus historias, solo me interesa Clara, o el niño... o usted.
-Alex, tu no lo sabes, pero casi somos hermanos-Se rió socarronamente-Tu padre estuvo espléndido conmigo, solo que yo de alguna manera también le sirvo a Él ¿Comprendes?
-¿Tu perteneces a...?
-En cierta forma. Te hago una propuesta. Para al apertura del nuevo casino, iba a jugar una partida con Don Sata, pero por lo visto, no está a mi altura. ¿Que opinas de hacer la partida entre tú y yo? Estarían tres almas en juego, para ti. El niño, Clara y yo...
-Si... y usted ¿Que gana?
-Estarías a mi servicio, como cuándo estabas castigado por tu padre...
Las últimas palabras de Mortimer, hicieron palidecer aún más a Alexander. De solo recordar su estado anterior, tembló de ira.
-¿Usted como supo esto?
-Tengo mis contactos, ahí.
Dijo Mortimer, mientras señalaba con el índice el piso.




jueves, 29 de junio de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXVII





2006-03-27 12:10:33
Pestolazzi recibe comunicación telepática de Milarepa sobre los planes de Mórtimer para el casino

Pestolazzi está flotando en la piscina, sobre su capote de torero, cuando recibe una comunicación telepática de Milarepa:

-Vamos, Pestolazzi, so bobo, despierte, que Mórtimer está pensando en montar un casino y dejarlo a usted fuera de las ganancias. Creo que también pretenden jugarse almas al poker. Aquí hay mucha, mucha ganancia, y usted ahí, en la piscina-torera, tragando agua sucia. ¡Despierte! Que el carnaval se ha ido al garete. Ahora lo que está en juego es que su hotel se convierta en un casino de las Vegas.

Pestolazzi sale de la piscina chorreando agua y se dirige al bar de Mórtimer. Entra por el agujero en la pared y toma a Mórtimer de las solapas:

-Oiga usted. Está pensando en montar un casino y no me dice nada. Sepa que en sus tiempos el viejo hotel tuvo un casino de primera línea de piscina. Buscaré en los archivos y ya le pasaré las historias del casino. Ahora usted y yo tendremos que entendernos. ¿Qué gano yo con esto?

2006-03-27 12:20:01
Milarepa hace sus planes y mientras sirve un trago al doctor

Milarepa observa al pobre doctor pidiendo un trago, sin que nadie le haga caso. ¿Dónde está Alvarito? En la piscina no. ¿Dónde está Brunelli? En la piscina, sí, intentando dejar de flotar. ¿Dónde está Mórtimer? Dejándose seducir por las damas, que este hombre es blando, muy blanco con ellas.

-¿Que le pongo doctor?

Milarepa sabe que se están tramando cosas serías sobre almas, casinos y tal vez intercambio de almas entre todos los huéspedes del hotel. Necesita cortar de raíz algo tan satánico y se le ocurre que el doctor podría echarle una mano.

-Doctor. ¿Usted hizo el juramento hipocrático? Imagino que sí. Pues si eso le obliga a cuidar cuerpos también a cuidar almas. ¿Me ayudaría a salvar al Hotel de un intercambio de almas que podría terminar con el alma de Brunelli en el cuerpo de Mórtimer, pongamos por caso?

2006-03-27 15:13:41
Filomena Masturbano agradece el puré de papas

-Mire Don Mórtimer. Ud ya me ha subestimado ofreciéndome ese puré de papas. Está bien que tengo la dentadura floja, pero con voluntad puedo comer de todo, siempre y cuando la despegue del pedazo en el que queda adherida... No ponga esa carita cómplice ni esa risa satánica (Con perdón de Don Sata) que maña me daré para "cualquier" cosa que me causara placer. (¡Ay! Dios y la Virgen Santísima sin pecado concebida) (se santigua)
- Yo quisiera ya que estamos una bebidita más fuertona para ver si me entusiasmo y salgo a bailar con los mariachis.

Filo se olvida que tiene el trasero expuesto a la concurrencia y no entiende por qué es centro de tantas miradas.

(¡Ay! Dios y la Virgen Santísima sin pecado concebida.. cómo miran!! me creerán monjita de verdad? Quizás si me hago pasar por una hermana de verdad.. logre confesiones secretas.. mmm.. aquellos se traen algo entre manos, me acercaré a investigar)

2006-03-28 09:10:01
Mortimer aclara algunos temas con Pestolazzi
Pestolazzi, en medio de su furia, siente en sus costillas una presión. Un objeto cilíndrico y duro, que se clava sin ningún miramiento. Mortimer habla con su característica voz nasal. Con tono bajo y persuasivo:
-Me está arrugando el saco-El otro suelta de inmediato-Amigo... no me oblige a usar esto.
Pestolazzi baja la vista, y ve el negro caño de un arma.
-¿Usted piensa que soy tan estúpido, como para montar un casino en su hotel, y dejarlo afuera de las ganancias? ¿Cree, que mi codicia es superior a mi inteligencia? ¿Que gano yo con traicionarlo? Un enemigo, y pierdo un socio...
-Está bien, disculpe, es que yo...
-Usted hace caso de cualquiera-Y con la cabeza hace señas hacia el vidente-A ese tipo le chifla el moño, mejor que deje de hacerle caso. Yo estoy en tratos con alguien realmente poderoso. Para que usted sepa, no es la primera vez que tengo tratos con... ¿Como puedo decirle?... con el jefe de Don Sata. Con el papá de ese muchacho, que tienes alas en las espaldas...
-¿Alexander?
-Ese mismo-Los párpados se le transforman en dos rendijas, y la voz en un susurro-El muchacho me puede ser muy útil. Creo que el mismo lo ignora, pero a su manera, también es muy poderoso. Su usted me hace caso, podemos obtener algo más que dinero o un casino.
-No lo entiendo.
-Mire, hasta ahora, usted no me ayudó mucho que digamos-La furia contenida de Mortimer, hizo que elevara el tono de la voz-Ese tipo que está flotando en una camilla en el medio de la piscina, iba a quedar a cargo del bar en mi ausencia. Mi mano derecha, Alvarito, anda correteando a una damisela, que a la sazón es... ¡Mi camarera! ¡Mientras ellos se divierten, yo hago el trabajo!
Sam, solo toca jazz. Si le pido algo más movido, para levantar el ambiente... ¡No sabe! Y no le estoy pidiendo "Satisfaction" ni "Billie Jean". Alguna rumba o cha-cha-chá. Encima viene con regalo. Slim, yo pretendía que fuera mi guardaespaldas. Mi jefe de seguridad... ¡El desgraciado no puede ni oler el alcohol! Ese desastre lo hizo el solito...
Con el dedo señala el cielo raso agujereado, las cañerías chorreantes, la laguna en el medio del salón y el hueco que da a la piscina, llena de gente.
-¡Y usted pretende ganancias de un negocio, que todavía no monté!



2006-03-28 12:45:20

Norma pregunta por tres personas del Hotel.

Señores, perdonen un momento que les interrumpa.
—¿Han visto por aquí a los Huéspedes del Hotel que estoy buscando?: D. Irre, Matilde Metildé y Brunelli.? — No... Si les ven háganme el favor de decirles que les estoy buscando, que necesito un papel... Bueno, no les tienen que dar explicaciones. Ellos ya saben de qué se trata.

Hasta luego.

2006-03-28 20:05:49
Alexander regresa al bar.

Alexander, después de su encuentro con su “secretario” consulta su reloj que se ha tornado de un matiz dorado y camina sonriente por los pasillos pensando: “ya era tiempo de que padre me perdonara, ese Mortimer quiere tratos con Sata pero ignora que las cosas han cambiado mucho allá abajo desde la ultima vez que hablo con padre.”

Llega al bar, se limpia un poco las solapas de su brillante saco, y entra para encontrarse al empapado Pestolazzi platicando con el enojado Barman. Sin decir mucho toma una de las copas de la barra y se prepara un martini seco. Se acerca a los hombres que le miran azorados y dice:

“Me entere por mis contactos que usted quiere montar un casino en este hotel, creo que esta de mas el comentar que no puede confiarle nada a don Sata, Mortimer, ese demonio tiene la lengua un tanto suelta. (Aquí el joven suelta una risa maléfica). Yo le puedo ayudar a obtener lo que busca e incluso mas sin pedirle nada a cambio, lo ilegal y lo corrupto son mi especialidad. Los políticos son lo de menos, esos tipos con una pequeña oferta caen, Sata se encargara de eso, de lo demás me encargo yo. Tómelo como una amabilidad de viejos amigos, padre no olvida la ultima vez que trato con usted.”

Alexander se aleja y de pronto todo el lugar esta como si nada hubiera pasado, las mesas limpias y brillantes, la cañería en su lugar, los hoyos en el techo tapados, y lo más impresionante, Sam tocando un contagioso ritmo latino.

“En efecto” dice el asombrado y asustado Pestolazzi “este joven nos puede ser mas útil de lo que pensamos”

 2006-03-29 13:49:13 
Pestolazzi se frota las manos con el Casino de Mórtimer

Pestolazzi sabe que Mórtimer no montará un casino sin darle participación, pero también sabe que si uno no llama a la puerta no le abren. Mientras Mórtimer le expone sus presuntos planes Pestolazzi piensa que eso de un casino, donde se jueguen las almas al bacarrá, entre Don Sata, Alexander, Mórtimer el diabólico y otros de igual o parecida catadura, no parece mal, puesto que siempre podría ganar un alma mejor que la suya, pero a Pestolazzi lo que le interesa son unos cuantos millones de dólares, por si el hotel se va al garete ( nadie sabe lo cerca que han estado todos de arder como un bosque agosteño, en cuanto salió de la piscina fue a desactivar la bomba-incendiaria).

Pestolazzi, de pie frente a Mórtimer, vestido de torero mojado y chorreando agua, parece un pato mojado, pero está tan serio que a Mórtimer casi le entra la risa.

Pestolazzi ha decidido que el carnaval se ha ido definitivamente a la porra y que lo que ahora importa es que el Casino se ponga a funcionar. Le dice a Mórtimer que hablarán de ello en cuanto suba a su habitación, se duche, se seque, y se cambie de ropa. Le aconseja también que llame a Añil, albañíl, para que tape el agujero o lo decore como la puerta a otra dimensión, un agujero gusano.

Mórtimer se queda pensativo. Pestolazzi habla como Milarepa. ¿Será verdad que Milarepa está utilizando la telepatía con los huéspedes del hotel?.

Antes de salir del bar observa a la doctora Norma. Está ahora al cargo de la guardería y él Pestolazzi, el director del Hotel, ni siquiera le ha dado la bienvenida. Tendrá que hablar con ella. Puede que hasta piense en adoptar un niño. La soledad de los jefes es tan profunda... como el mar.


2006-03-29 14:43:42
Juanito Lorópez va al bar buscando a Alexander Trevelan.


A Juanito Lorópez los últimos minutos de clase se le han hecho interminables. En cuanto ha escuchado el timbre de finalización de las mismas ha salido como un pestillón, ni siquiera ha reparado por esta vez en su loro, que se ha quedado con los ojos como platos y con el pico cerrado.

Se para un instante y piensa: ¿Dónde puede estar? O ¿Se habrá ido ya? Si está, seguro que lo encuentro en ese bar al que va tanta gente, tomándose un whisky. Abre y mira a ambos lados, acalorado. Ahí está el señor elegante, en el centro de la barra.

Se dirige hacia él. Respira muy hondo porque necesita sentirse como un hombre y se encarama en un taburete. Alexander se sorprende al verlo ahí clavado y le guiña un ojo.

-Quiero ser su secretario, señor. Hago el trato.

Alexander le dice que si se lo ha pensado bien.
El chico le asegura que sí. ¿Para qué quiere un papá? ¿Para estar todo el día recibiendo órdenes? No hagas esto, No hagas lo otro, Estate quieto…
Siendo su secretario podría levantarse cuando quisiera, no cepillarse los dientes, ducharse sólo si le apeteciese, no le obligarían a hacer los deberes, podría jugar al fútbol donde quisiera. Nadie tendría autoridad sobre él, ni Bente ni Carlitos, los jóvenes encargados de la guardería, ni siquiera la doctora Norma. Porque este señor que se encargaría de su tutela, puede más que ellos.

Recuerda cada palabra que le dijo Alexander. Su cometido es incitar a todos los amiguitos a hacer travesuras. El está dispuesto.

Alexander le dice que si quiere un whisky. Juanito dice que sí con la cabeza.
-No, chaval, cuando hayamos firmado el trato. Ahora, todavía, tienes que ser bebedor de leche.

Y Juanito se bebe el gran vaso de leche que le trae en el acto Mortimer; sintiendose casi, casi, tan importante como su héroe, Alexander Treveland.


miércoles, 31 de mayo de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXVI




2006-03-23 14:25:36
MILAREPA ESCRUTA EN LOS ARCHIVOS AKÁSICOS LAS RAMIFICACIONES DEL FUTURO DEL HOTEL


Milarepa es capaz de bilocarse, de trlocarse y de multilocarse. Lo que quiere ecir que con su cuerpo astral puede estar en la guardería, en el bar de Mórtimer y estudiando en los archivos akásicos los posibles futuros. En uno de ellos observa las ruinas del hotel (Delenda est Cartago). Al parecer Pestolazzi se olvidó de desactivar la trampa-bomba incendiaria que tenía preparada como bromita de carnaval.

En otro se produce una extraña trinidad, en la que Don Sata, Alexander y Mórtimer parecen querer intercambiar sus almas. Milarepa no quiere mirar más porque se asusta.

El futuro de Mórtimer es el más enrevesado de todos. Convencido de estar en el cafetín de Casablanca, con Ricks diciéndole a Sam, tócala otra vez, el seductor se pierde entre tanta dama a seducir, Norma, Clara Alegría, etc Puede que el cambio de alma le lleve por nuevos derroteros. Eso o Milarepa les ve a todos cantando la marsellesa a voz en grito.

-En otro futuro ve como Clarita se queda de camarera en Mórtimer`s y Alvarito se quita los patines, para estar a su lado y no resbalar. Eso sin perjuicio de las intrincadas ramificaciones que su futuro puede tener si usa su libre albedrío.

¿Qué ocurrirá con la gitanilla y el enano Pomber y con Nina y con...? Milarepa se siente mareado y tiene que dejarlo. El futuro no ha sucedido y que llegue a suceder dependerá de la voluntad de mil personas y de otros tantos factores, por lo que bien podría decir como Einstein: “No me gustaría que Diios jugara a los dados”.

En realidad el presente es como es y cada cual buscará su propio futuro. El conjunto de todos los futuros posibles, multiplicado por cien, dividido por la potencia de raiz cúbica de dos a la enésima potencia, restado de la raíz cuadrada de la cuadratura del círculo, nos dará el único futuro que se hará realidad.

Pero Milarepa no es matemático....


2006-03-24 09:16:03
Mortimer, trama y aplica la filosofía
(Tengo que encontrar a Don Sata, y hacerle "una propuesta que no va a poder rechazar")
-Mi querido orate-Dice Mortimer, a Milarepa-He visto que tiene una capacidad, tal vez, similar a la de ese sitio, que Borges, llamaba "El Aleph". Poder estar en todos lados y en todos los tiempos, en un mismo instante. A mi parecer, y después de ver el estado en que quedó el bar, más que jugar a los dados, parafraseando a Mick Jagger: "es como si Dios estuviera borracho".


2006-03-25 19:14:39
¡Ala! parece que ando perdio, desde hace rato busco un Bar...


Pero al parecer me he equivocao de sitio...

No os molesteís cantinero, ya encontre las copas y un buen Brandy.
Parece que acá hay que venir ya ebrio no he entendio na´...
Pero sigan, sigan en lo suyo.
Esperare a ver si aparece mi colega a auxiliarme . Hace un buen tiempo que no lo saludo, y, veo que clausuro mi oficina.
Bueno mientras bebo curioserare un rato.
Buena tertulia se percibe. Pero veré si al tercer trago logro traducir y comprender lo que aquí se charla.
¡Salud mis encomiables co- bebedores (as), gentiles caballeros, y agraciadas damas!

Gluc-gluc-gluc...
¡salud!

2006-03-26 13:17:39
Mortimer y Don Sata ¡Hagan juego, señores!
-Mi querido doctor, lo dejo que sirva usted mismo. Como usted es un caballero, deje los dinerillos cuándo se retire.
Mortimer siente olor a azufre, y un repentino cambio de temperatura. Don Sata anda cerca. Siguiendo su olfato, lo encuentra en al entrada del bar, tirando a Nina de al cola.
-Querido Don Sata-dice Mortimer con jovialidad-¿Podríamos charlar, mientras le sirvo un trago de ácido sulfúrico? Tengo una propuesta, que hacerle...
Bufando, Don Sata toma asiento en al barra, mientras Nina aprovecha para escaparse.
-Lo felicito por el disfraz...
-No es un disfraz, es mi ropa de trabajo.
-Si, claro. Ya me acuerdo que nos hemos visto otras veces, y en otros lugares... en otros tiempos-dice Mortimer, mientras sus párpados se transforman en dos rendijas-Usted y yo tenemos muchas cosas en común. Usted y yo, hemos visto demasiadas cosas, algunas no muy agradables...
-Vayamos al grano, ¿Me habló de una propuesta?
-Dicen que: "el Diablo sabe por Diablo, pera más sabe por viejo"-Indica Mortimer-Y usted parece un hombre sabio... digo... hombre... en fin, demonio sabio...
Los ojos de Don Sata echan chispas, se está encolerizando.
-Mire, Don Sata, estoy pensando en ampliar el negocio. Me gustaría poner un salón de juego. Algunas mesas de pócker, otras de Black Jack, Bridge, punto y banca y una ruleta...
-Eso es ilegal...
-Por eso hablo con usted, se que tiene algunas influencias, como buen demonio, debe tener muchos políticos amigos...
-Si, unos cuántos-Se ufana Don Sata-Veremos, que puedo hacer.
-Y se me ocurrío, que para lanzar el salón de juegos, podríamos hacer una partida de pockér entre usted y yo...
-¿Entre nosotros?
-Si... con un premio muy especial...
-¿Cuál?
-El alma de Alexander.
Don Sata se quedó perplejo, pero inmediatamente respondió:
-El ya nos pertenece...
-No del todo-Mortimer susurró-Sino no estaría errando entre los vivos... además le doy un premio extra, si gana... mi alma... ¡Le hago, un dos por uno! ¡Oferta de la semana!






2006-03-26 15:41:46
Ay Mortimer! Buenas tardes.
Vengo a pedirle un favor. ¿Sería usted tan amable de acercarnos a mi despacho un aperitivo?
Necesito un Martini para desahogar esta cosa que llevo por dentro. Tengo ahí conmigo a dos señoras entrañables, en serio, entrañables, pero son la repera, Mortimer, la repera. Posiblemente las conozca, se alojan en este hotel. Se trata de Filomena Masturbano y Matilde Metildé. A ellas algo que no las altere, eh? sin alcohol. Y algo para picar.
Ah,se me olvidaba, Filomena de dentadura está fatal, algo blandito para ella.
Gracias amigo. Después vuelvo por aquí.

2006-03-27 00:19:19
¡.Después del encuentro con su hermano, Alexander regresa al bar de Mortimer para tomar una copa de vino. Encuentra a Mortimer platicando con don Sata y ambos se le quedan viendo de una manera muy extraña. Alexander pide un minuto con don Sata y Mortimer se aleja a atender a la doctora Norma.

“He visto a Freodoric, Sata” dice el joven, “dice que mi padre me ha perdonado y eso me parece muy sospechoso, tu sabes que padre tiene muy poca paciencia y que este tipo de bromas nunca le parecen.”

Sata mira al joven fijamente con una enorme y maléfica sonrisa para comentar:

“Hiciste el contrato para venir al plano de los vivos, tu padre nunca estuvo de acuerdo pero mírate ahora, absuelto de tus pecados y listo para seguir los pasos de tus hermanos y tu padre para gobernar las legiones que les corresponden, tu dama esta muerta muchacho, acéptalo, ninguno de nosotros tuvo nada que ver con esto, tu no pudiste encontrar una cura para sus males y por eso te levantaste en rebelión contra tu propia sangre. Deberías de estar agradecido que te han devuelto tus alas y todos tus dotes como el príncipe que eres. No pruebes con la paciencia de Belial, Alexander, te puede costar muy caro.”

Después de escuchar esto, Alexander simplemente hace una reverencia y se aleja con sus enormes alas negras expuestas…


 2006-03-27 09:28:22 
Mortimer azuza a Don Sata, y se derrite por Norma
-Mi querido Sata, lo dejo, pues tengo que llevar un pedido. Solo piense, en lo que le dije.
(Don Sata:"Este ignora que Alexander fue absuelto, pero su alma me interesa...)
-Lo veo esta noche, y le digo ¿Tiene un mazo de cartas de pócker?
Dicho esto, se retira con su maléfico gesto.
(Mortimer:"pensaba enviar a Alvarito con el pedido, pero con tal de ver a Ingrid otra vez, lo llevo yo")
Veamos, un martini vodka con aceituna, para la doctora. Dos Primavera sin alcohol, para las pelmazas. Una Budweisser, para el pobre mozo, o sea, yo.
Aceitunas verdes, negras y unos bocaditos de queso enrrollados en sardinitas. Papitas fritas, palitos salados y maní ídem. Algo de fiambre cortado, jamón crudo torgelón y queso gruyere. ¡Ah! y un puré de papas, para doña Filo...


domingo, 14 de mayo de 2017

EL BAR DE MÓRTIMER XXV



2006-03-20 08:58:37
Mortimer(extraños encuentros)
Mientras la fiesta se traslada a la piscina, observa la llegada de un extraño personaje. Con turbante, piel cetrina y los rasgos de Peter Sellers.
-Perdón, ¿Le puedo ayudar en algo?
-No... solo estaba recordando... una vez participé de una fiesta salvaje como esta...
-¿Quiere tomar un vodka o un whisky?
-No... yo no bebo-y siguió explicando en su acento inteligible-También había una piscina, y un elefante, y mucha gente, y una chica. Una chica a la que le regalé un sombrero de cowboy... que jamás fuí a buscar.
El tipo se quedó silencioso sentado en la barra. Al lado de otro tipo bastante depresivo, de alas plegadas.
-Oye muchacho-Le dice Mortimer entornando los ojos y con su voz grave-Te estuve observando ¿Sabes? Lo mejor que puedes hacer es intentarlo. El amor revive todo, y tu no pierdes nada. Ni siquiera al vida... pero puedes ganar una nueva oportunidad. No como yo, que deje ir a la que amaba, y ahora el muerto soy yo... estoy hablando demasiado. Vamos, ve a hablar con Nina...
Se queda mirandolo con su mejor cara de póker.



2006-03-20 10:24:05
Clara Alegría, a punto de perder el apellido
-Morti, que Alvarito y yo estamos trabajando por cinco y no damos abasto. ¿Qué vas a hacer con toda esta gente?
Mortimer alza los hombros, desentendiéndose del asunto.
-No, no me digas que no sabés. Hay una con un kimono que son dos mitades, que duerme a pata suelta en medio del agua. Al lado otro que duerme la mona, una señora en bata, otros que no saben para dónde ir, un flaco moreno lánguido que me mira con cara de ternero degollado, pero no se va. Y vos todavía le ofrecés un trago a este del turbante. Necesitamos sacar gente, Morti, no meter más, y mucho menos que se emborrachen. Y a alguien habrá que avisar para que reparen todo este desastre, y ni qué decir de la piscina, que le falta el elefante.
-Sí, jefe - aventura tímidamente Alvarito-. ¡A quién llamamos!
Clara resuella de rabia. Y de rabia está apunto de perder el buen humor que la caracteriza.


2006-03-20 17:43:56
Señor Mortimer, mi vida la perdí hace mucho tiempo y fue por la misma razón. Las alas están pegadas pero a mi espalda, son parte de mi cuerpo. Créame, señor, que si por mi fuera me acercaría a tan impecable belleza pero me es prohibido, si profeso una sola palabra de amor para esa dama caerá enferma y a los pocos días morirá. No, no estoy loco, es a lo que estoy condenado. Aunque usted no lo crea yo tengo un oscuro pasado y además un pacto que no puedo romper… y encima un flaco moreno lánguido la esta mirando tambien, le he escuchado y no puedo ser yo, míreme bien, mi piel es tan blanca como la sal.

2006-03-21 08:49:49
Mortimer no puede estar en tantos lados
-¿Disculpe, señor...?
-Bakshi... Rundy B. Bakshi... soy hindú...
-Tome le preparé un jugo de zanahorias...
-Gracias... yo no soy huésped...
-No importa, bébalo por la casa.
(otro tema)

2006-03-21 12:37:52
Vaciando el agujereado Bar de Mortimer

El bar, está prácticamente limpio y seco. Lo de los agujeros, ni Alvarito ni Clara tienen idea de cómo se solucionará. Clara ha mirado el reloj que cuelga en la pared detrás de la barra y pega un brinco:
-Ay, Alvarito, que se me viene la hora de preparar las mesas, y yo, con el traje de odalisca, el pelo y los pies mojados y sucios. Ya veo que algunos se han ido hacia el lado de la piscina, pero la vieja esta (señala a Matilde), duerme como un oso en invierno, y Brunelli no se mueve hace rato...
Ella no sabe de los viajes astrales de Olegario. Lo cierto es que con viaje y todo, el cuerpo ocupa bastante lugar.
-¿Y qué hacemos?
-Si me ayudás, los cargamos a los dos en la camilla, y los llevamos a sus habitaciones. El hindú seguro que después del jugo se va. Vos terminás aquí, que falta poco y yo me doy una ducha y me pongo el uniforme de camarera, ¿vale?
Alvarito está de acuerdo, y además, se la ve tan bonita con el traje hecho trizas y pegoteado a la piel, que quién le dice que no.
Entre los dos, empiezan por Brunelli, que es el que les cuesta más. Prueban de distintos modos, y finalmente, entre los dos, y apoyándolo primero en una banqueta, logran instalarlo. Matilde pesa poco, si es tan flaca. Cuesta, porque están cansados, pero tardan menos. Mientras van saliendo, Clara se acerca al muchacho pálido, y con la más seductora de sus sonrisas le dice:
-Estamos preparando el local para reparaciones. Lo invitamos a recorrer el Hotel mientras terminamos aquí. Luego lo veo en el comedor... Si fuera tan amable...
Dicho lo cual, y segura de que su mirada chispeante y su sonrisa no pueden fallarle, ayuda a Alvarito a llevar a los durmientes.
Antes de salir, Alvarito le grita al Sr. Mortimer:
-¡Vuelvo enseguida a terminar esto! ¡No me tardo!






2006-03-21 17:13:47
Mortimer charla con Alexander)
-Bien muchacho, excepto el hindú, quedamos tu y yo, y Sam tocando jazz al piano...
-Si señor Mortimer, pero...
-Nada de peros Alex, y olvídate del señor-Mortimer usa su tono de voz más convincente-Mira, muchacho, tu no eres mal parecido, y yo estoy necesitando más personal. El pobre Alvarito trabaja a destajo, y Clarita está perdiendo la alegría con tanto cliente. Pero yo necesito más clientela, si no no puedo pagar los sueldos, los gastos y a los proveedores.
-Yo le agradezco, pero creo que le voy a echar a la clientela...
-No, nada de eso... además podés estar cerca de la que devolvió vida, unos instantes. Con respecto a lo del pacto, te digo: los pactos están hechos para romperse. Si tu me dejás, creo que tengo al solución para tu problema...
-No la hay...
-Verás que si, solo necesito hablar algunos temas con Don Sata...
Y Alexander quedó aún más pálido de lo que era.


2006-03-23 13:55:18
“Don Sata”

Comenta Alexander con una mirada de sorpresa para luego agregar:

“Mortimer, yo conozco perfectamente a Sata”

[Aquí el joven baja la vos]

“Soy uno de sus Ángeles negros, sabe usted que allá abajo hay muchas divisiones y subdivisiones, además hay legiones, jefes de legiones, príncipes, duques, reyes, es todo un imperio… en fin… basta de ese tipo de platicas, si me disculpa me paso a retirar a tomar un poco de aire fresco, tomare en cuenta su oferta, gracias.”

Dicho esto, el joven estrecha la mano del barman y se retira al jardin.

2006-03-23 14:08:19
Las "fazañas " de Brunelli


Sin él saberlo Brunelli ha realizado “fazañas” que nunca recordará. En viaje astral ha jugado con los niños en la guardería, durante un tiempo que no tiene la menor importancia, porque como Milarepa sabe, en el astral no hay tiempo. De regreso al bar de Mórtimer ha echado un vistazo a la situación, antes de reincorporarse a su cuerpo físico y las conclusiones subjetivas y personales que ha sacado son las siguientes:

-Slim ha caído en la piscina -¡y no sabe nadar!-, menos mal que el sunami lo mantiene en la cresta de la ola, como si fuera un surfista experto.

-Asta de Toro ha ido detrás de él y el impulso lo ha lanzado al agua –el detective es un experto nadador, como buen ex marine-.

Pestolazzi les ha seguido, encolerizado porque las pocas posibilidades que tenía de sacar adelante el carnaval se han esfumado y quiere vengarse de Slim, máximo culpable. Le ha pedido las banderillas al doctor Sun y se ha lanzado a la arena...digo al agua.

-El doctor Sun piensa que era una buena ocasión para pescar subconscientes en el agua y se ha ido tras Pestolazzi, que flota sobre su capa de torero.

Brunelli retorna al cuerpo, más entonado, abre los ojos y guiña uno de ellos, en dirección a Matilde, que como quien no quiere la cosa, se ha guardado unos fajos de dólares, mojados, en el escote.

Alvarito está harto de Brunelli y del desfile de carnaval. Toma carrerilla con los patines, empuja la camilla y da vueltas como un trompo por el bar. Matilde queda atrapada, Brunelli toma sus manos y no la suelta. La camilla va recogiendo gente, que queda atrapada en sus redes maléficas. Unos logran soltarse y otros no. Los que no, terminan en la piscina, donde Alvarito ha empujado la camilla. A brunelli se le pasa la borrachera en un santimamén.